A veces sólo a veces
(y no soy un porteño esteriotípico
de más está decirlo)
me siento acompañado (en ocasiones)
por música por ideas por colores
que la ciudad me susurra al oído
me escurre por los ojos
me bandoneonea en un cliché que no merece la pena ser escrito
y yo me siento una partecita más del precipicio
(que no me enseñó nunca que nunca se deben usar diminutivos)
una partecita del abismo que es ciudad
amarilla de lluvia en primavera
verde de viento azul sepia en un invierno breve
que sin embargo no termina
(por de más antiestética la utilización del sin embargo)
y sin embargo alguna vez se va
porque la ciudad me susurra ideas casi etéreas
caducifóleas cortas moribundas
que se marchitan en las hojas del poema.
miércoles, 12 de octubre de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
83. BuenosAiresInvierno
Buenos Aires huye
Se escapa
De la mirada
Normal
Cotidiana
En los días de invierno
Que parecen
Aclarar
Los pensamientos
O es que acaso
El invierno
Todo
Lo aclara
La sensación
Profunda
De que en calles de hueso
(En las calles que alguna
Vez
Que ayer
Que mañana
Fueron son y serán
Sólo cemento)
Se imagina algo más
Algo suave y siniestro
Se respira aquel polvo
Que solía ser hielo
Y ahora huele a cristal
A polvo de cristal
Negro
Y a yeso
Se escapa
De la mirada
Normal
Cotidiana
En los días de invierno
Que parecen
Aclarar
Los pensamientos
O es que acaso
El invierno
Todo
Lo aclara
La sensación
Profunda
De que en calles de hueso
(En las calles que alguna
Vez
Que ayer
Que mañana
Fueron son y serán
Sólo cemento)
Se imagina algo más
Algo suave y siniestro
Se respira aquel polvo
Que solía ser hielo
Y ahora huele a cristal
A polvo de cristal
Negro
Y a yeso
miércoles, 30 de marzo de 2011
82.
Atrás
Allá
En la montaña
Me dijo y sangraba
A lágrimas
A coágulos de sangre
Y el mar
La mar era alcoholismo y soledad
Errante entre la gente
Soledad
Burbujas en la sangre y en el mar
Errante el alcoholismo y tu montaña
Que sangra y sangra y sangra y sangra y sangre
Y muerde el mar
Allá
Me dijo en la montaña
Y más allá
Atrás
Me dijo en la montaña
Y soledad
Atrás
Me dijo en la montaña
Allá
En la montaña
Me dijo y sangraba
A lágrimas
A coágulos de sangre
Y el mar
La mar era alcoholismo y soledad
Errante entre la gente
Soledad
Burbujas en la sangre y en el mar
Errante el alcoholismo y tu montaña
Que sangra y sangra y sangra y sangra y sangre
Y muerde el mar
Allá
Me dijo en la montaña
Y más allá
Atrás
Me dijo en la montaña
Y soledad
Atrás
Me dijo en la montaña
viernes, 4 de marzo de 2011
81.
Para ser más preciso
Más exacto
Más cálido
Para ser más idóneo
Más rápido
Más apto
Para ser más amable
Mejor
Más dedicado
Me quedé con tu risa
Pero olvidé tu llanto
Me quedé con tus ojos
Pero olvidé tus párpados
Me quedé con tu voz
Pero olvidé tu canto
Me quedé en tus arribas
Parado en tus abajos
Más exacto
Más cálido
Para ser más idóneo
Más rápido
Más apto
Para ser más amable
Mejor
Más dedicado
Me quedé con tu risa
Pero olvidé tu llanto
Me quedé con tus ojos
Pero olvidé tus párpados
Me quedé con tu voz
Pero olvidé tu canto
Me quedé en tus arribas
Parado en tus abajos
jueves, 17 de febrero de 2011
80.
Hoy conocí la fecha
De un acontecimiento
Que no puedo contar
Hoy me enteré
O me volví a enterar
De que las fotos duermen
Enterradas en páginas
Y que entierran historias
Que podrían haber sido
Y no serán jamás
El universo
En cambio
Se manifiesta quieto
O no se manifiesta
Porque a él no le interesa
Mi verde soledad
Y yo mientras te pienso
Te recuerdo como a una
Idea de pasado
Que pudo ser futuro
Pero quedó enterrada
Entre piedras y llanos
Entre bosques y risas
Entre alcohol bien servido
En copas de cristal
De un acontecimiento
Que no puedo contar
Hoy me enteré
O me volví a enterar
De que las fotos duermen
Enterradas en páginas
Y que entierran historias
Que podrían haber sido
Y no serán jamás
El universo
En cambio
Se manifiesta quieto
O no se manifiesta
Porque a él no le interesa
Mi verde soledad
Y yo mientras te pienso
Te recuerdo como a una
Idea de pasado
Que pudo ser futuro
Pero quedó enterrada
Entre piedras y llanos
Entre bosques y risas
Entre alcohol bien servido
En copas de cristal
jueves, 11 de noviembre de 2010
79. Amapolas en Afganistán
1.
Enfermedades infantiles degenerativas; policías astutos y tal vez corruptos; asados de fin de año de medianas empresas; pilotos cocainómanos de fórmula uno; viejos swingers arrugados; un político de bigote serio se pregunta por el destino de la patria; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda un cenicero, con un cigarrillo a medio fumar; a mi derecha el teléfono y el control remoto. Voy a llamar a Laura y voy a decirle que quiero que esté conmigo, que estoy dispuesto a perdonarla y que hasta estoy dispuesto a pedirle perdón.
2.
Oligopólicas industrias del acero; exploradores de otro siglo en el África profunda; periodistas grises y enredados; acertijos que cualquier idiota podría resolver; estrellas, planetas, agujeros negros; científicos enamorados de sus objetos de estudio; la agonía de la sobrepoblación carcelaria; sueños de unidad latinoamericana; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda una botella de Jack Daniel´s por la mitad; a mi derecha, el teléfono y el control remoto. No voy a llamar a Laura, ya fueron suficientes años de humillación. No pienso volver a verla, ni creo que tenga ninguna disculpa que ofrecer.
3.
Un sobre con información clasificada llega al destinatario equivocado; jugadores paranoicos de un deporte incomprensible; un guía de turismo que se parece a mi padre; un intrincado análisis sobre los pecados capitales y su influencia en la cultura occidental; siete mujeres acosan a un hombre hasta matarlo; amapolas en Afganistán; cálidos bebés de distintas etnias juegan a ser iguales; el hambre inaceptable en zonas pobres de países ricos; el sol sobre el desierto del Mojave; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda, los restos de una línea de cocaína; a mi derecha, el teléfono y el control remoto. Voy a llamar a Carolina, una mujer sana que puede sacarme de este encierro. Carolina siempre me quiso bien.
4.
La muerte y su influencia en los ritos de ciertas tribus amazónicas; soldados chinos y su orden oriental; un cortejo fúnebre avanza sobre la nieve de la estepa rusa; niños camboyanos entrenados para hacer acrobacias con el fuego; la imprecisa simetría de los cuadros de Modrian; una foto de Hitler en Viena, perdido entre una multitud; las señales precisas y sintéticas de los buzos; el efecto de la contaminación sobre la rivera maya; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda, un Pétrus Pomerol de 1996 por la mitad; a mi derecha, Carolina con una copa en la mano, junto al teléfono y el control remoto. Es seguro que pasaremos la noche juntos.
5.
Maquetas de edificios que jamás se construirán; un comediante afroamericano considera permisible hacer chistes racistas; modelos demasiado altas y delgadas parecen iguales entre sí; excéntricos millonarios pagan fortunas por visitar el espacio; el polvo de ladrillo de las canchas de tenis bajo el sol en Australia; microchips en el futuro harán nuestra vida más fácil; un plano aéreo de la ciudad de Buenos Aires; la luz roja debajo del televisor apagado; Carolina, sobre mí, me besa con sus labios morados por el vino. El teléfono suena a mi derecha, junto al control remoto. Debe ser Laura. No voy a atender.
Enfermedades infantiles degenerativas; policías astutos y tal vez corruptos; asados de fin de año de medianas empresas; pilotos cocainómanos de fórmula uno; viejos swingers arrugados; un político de bigote serio se pregunta por el destino de la patria; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda un cenicero, con un cigarrillo a medio fumar; a mi derecha el teléfono y el control remoto. Voy a llamar a Laura y voy a decirle que quiero que esté conmigo, que estoy dispuesto a perdonarla y que hasta estoy dispuesto a pedirle perdón.
2.
Oligopólicas industrias del acero; exploradores de otro siglo en el África profunda; periodistas grises y enredados; acertijos que cualquier idiota podría resolver; estrellas, planetas, agujeros negros; científicos enamorados de sus objetos de estudio; la agonía de la sobrepoblación carcelaria; sueños de unidad latinoamericana; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda una botella de Jack Daniel´s por la mitad; a mi derecha, el teléfono y el control remoto. No voy a llamar a Laura, ya fueron suficientes años de humillación. No pienso volver a verla, ni creo que tenga ninguna disculpa que ofrecer.
3.
Un sobre con información clasificada llega al destinatario equivocado; jugadores paranoicos de un deporte incomprensible; un guía de turismo que se parece a mi padre; un intrincado análisis sobre los pecados capitales y su influencia en la cultura occidental; siete mujeres acosan a un hombre hasta matarlo; amapolas en Afganistán; cálidos bebés de distintas etnias juegan a ser iguales; el hambre inaceptable en zonas pobres de países ricos; el sol sobre el desierto del Mojave; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda, los restos de una línea de cocaína; a mi derecha, el teléfono y el control remoto. Voy a llamar a Carolina, una mujer sana que puede sacarme de este encierro. Carolina siempre me quiso bien.
4.
La muerte y su influencia en los ritos de ciertas tribus amazónicas; soldados chinos y su orden oriental; un cortejo fúnebre avanza sobre la nieve de la estepa rusa; niños camboyanos entrenados para hacer acrobacias con el fuego; la imprecisa simetría de los cuadros de Modrian; una foto de Hitler en Viena, perdido entre una multitud; las señales precisas y sintéticas de los buzos; el efecto de la contaminación sobre la rivera maya; la luz roja por debajo del televisor apagado; a mi izquierda, un Pétrus Pomerol de 1996 por la mitad; a mi derecha, Carolina con una copa en la mano, junto al teléfono y el control remoto. Es seguro que pasaremos la noche juntos.
5.
Maquetas de edificios que jamás se construirán; un comediante afroamericano considera permisible hacer chistes racistas; modelos demasiado altas y delgadas parecen iguales entre sí; excéntricos millonarios pagan fortunas por visitar el espacio; el polvo de ladrillo de las canchas de tenis bajo el sol en Australia; microchips en el futuro harán nuestra vida más fácil; un plano aéreo de la ciudad de Buenos Aires; la luz roja debajo del televisor apagado; Carolina, sobre mí, me besa con sus labios morados por el vino. El teléfono suena a mi derecha, junto al control remoto. Debe ser Laura. No voy a atender.
lunes, 18 de octubre de 2010
78.
Bienvenida
Hemos estado esperándote
Te imaginamos con un clavel en la sonrisa
Pero llegaste con un escarabajo
Pegado a los labios
Presentimos una bondad monárquica
Y nos trajiste sólo lunas
En cuarto menguante
Nos ilusionamos con tu pelo
Cascada de vendajes
Y nos trajiste arcilla herida
No es que aquí seamos grandiosos
Esperanzados Jesucristos posmodernos
No es que aquí no admitamos
El error propio ni el ajeno
Pero no es menos cierto
Que tenemos mínimas certezas
Que nos unen
Que nos separan de tu infierno
Así que puedes irte
Porque hemos estado esperándote
Para que sigas lejos
Para que te manifiestes en la ausencia
Hemos estado esperándote
Te imaginamos con un clavel en la sonrisa
Pero llegaste con un escarabajo
Pegado a los labios
Presentimos una bondad monárquica
Y nos trajiste sólo lunas
En cuarto menguante
Nos ilusionamos con tu pelo
Cascada de vendajes
Y nos trajiste arcilla herida
No es que aquí seamos grandiosos
Esperanzados Jesucristos posmodernos
No es que aquí no admitamos
El error propio ni el ajeno
Pero no es menos cierto
Que tenemos mínimas certezas
Que nos unen
Que nos separan de tu infierno
Así que puedes irte
Porque hemos estado esperándote
Para que sigas lejos
Para que te manifiestes en la ausencia
viernes, 10 de septiembre de 2010
77.
Y fuimos a ver Watchmen.
Por Dios, que al pedo,
Qué sentido tiene
La oscuridad del cine
Mediando entre dos cabezas alejadas
Un incomprensible
Lleno de odio
De odio lleno hasta la nuca
Llena la nuca de odio lleno
De canciones trilladas
De Simon & Garfunkel
Describiendo maneras de comunicarse
Por Dios, que al pedo.
Por Dios, que al pedo,
Qué sentido tiene
La oscuridad del cine
Mediando entre dos cabezas alejadas
Un incomprensible
Lleno de odio
De odio lleno hasta la nuca
Llena la nuca de odio lleno
De canciones trilladas
De Simon & Garfunkel
Describiendo maneras de comunicarse
Por Dios, que al pedo.
viernes, 2 de julio de 2010
76.
Hoy yo sé que tus tetas
Son tan sólo un recuerdo
La memoria distante
De algo que ya se ha muerto
Un clavo en el pasado
Que altera el pensamiento
Un puñado de avena
Que arrojamos al viento
Hoy yo sé tus caderas
Son un fantasma blanco
Y el contorno de tu ojo
Una estrella de fuego
Que mide las oraciones
Como si fueran párpados
Hoy no sé si quererte
O seguirte queriendo
O no haberte querido
O querer que no existas
Que no hayas existido
O volver a buscarte
Sólo sé que lo pienso
Porque me siento herido
Porque me siento padre
Del encabalgamiento
Que existía en tus tetas
En aquel otro tiempo
Porque vuelvo y me voy
Porque me voy y vuelvo
Pero nunca te miro
Pero nunca te encuentro
Son tan sólo un recuerdo
La memoria distante
De algo que ya se ha muerto
Un clavo en el pasado
Que altera el pensamiento
Un puñado de avena
Que arrojamos al viento
Hoy yo sé tus caderas
Son un fantasma blanco
Y el contorno de tu ojo
Una estrella de fuego
Que mide las oraciones
Como si fueran párpados
Hoy no sé si quererte
O seguirte queriendo
O no haberte querido
O querer que no existas
Que no hayas existido
O volver a buscarte
Sólo sé que lo pienso
Porque me siento herido
Porque me siento padre
Del encabalgamiento
Que existía en tus tetas
En aquel otro tiempo
Porque vuelvo y me voy
Porque me voy y vuelvo
Pero nunca te miro
Pero nunca te encuentro
domingo, 20 de junio de 2010
75.
No quiero más mercurio
Ni polvo de la viuda
De tanto en tanto en tanto
De tanto en la mirada
Idiota
Me dijiste
Se puso colorada
Colorada se puso
Púsose colorada
Y vimos como un cuento
Que parecía de hadas
Terminó con cemento
Metido entre las calzas
A veces me pregunto
Porque es que pasa el tiempo
Y el tiempo dice basta
Pero no con palabras
Ni con cien mariposas
Que sueñan que no sueñan
El sueño suburbano
De la gaviota alada
Ni polvo de la viuda
De tanto en tanto en tanto
De tanto en la mirada
Idiota
Me dijiste
Se puso colorada
Colorada se puso
Púsose colorada
Y vimos como un cuento
Que parecía de hadas
Terminó con cemento
Metido entre las calzas
A veces me pregunto
Porque es que pasa el tiempo
Y el tiempo dice basta
Pero no con palabras
Ni con cien mariposas
Que sueñan que no sueñan
El sueño suburbano
De la gaviota alada
lunes, 26 de abril de 2010
74.
Tengo que contar una historia
La necesidad tengo de contar una buena historia
Pero no se me ocurre nada
Podría empezar por las cimas
De esas montañas que separan
Los sismos de las vides
Y las vides del aire
Y el aire de la nada
Pero es clicheático-trilládico
Así que lo dejo ahí
Para no aburrir
A mi único lector desamparado
¿Qué quiere escuchar?
¿Qué vino a buscar
Acá
A este paraje desolado
Alumbrado por velas de ansiedad
Que se apagan cada vez más rápido?
Probablemente nada
No vino a buscar
Si no a encontrar
Y bueno
Algo ha encontrado
Por lo menos confirmó
Que no todo sándwich es tostado
Y que la vida puede ser desprolija
Complicada
Como un puto espantapájaro
Con parches en el saco
Y sacos en los clavos
De la madera que sostiene
La columna vertebral del espanto
De las aves
Que comen
Las semillas
Las semillas
Las semillas
En tus campos
En tus campos
En tus campos
Morados
La necesidad tengo de contar una buena historia
Pero no se me ocurre nada
Podría empezar por las cimas
De esas montañas que separan
Los sismos de las vides
Y las vides del aire
Y el aire de la nada
Pero es clicheático-trilládico
Así que lo dejo ahí
Para no aburrir
A mi único lector desamparado
¿Qué quiere escuchar?
¿Qué vino a buscar
Acá
A este paraje desolado
Alumbrado por velas de ansiedad
Que se apagan cada vez más rápido?
Probablemente nada
No vino a buscar
Si no a encontrar
Y bueno
Algo ha encontrado
Por lo menos confirmó
Que no todo sándwich es tostado
Y que la vida puede ser desprolija
Complicada
Como un puto espantapájaro
Con parches en el saco
Y sacos en los clavos
De la madera que sostiene
La columna vertebral del espanto
De las aves
Que comen
Las semillas
Las semillas
Las semillas
En tus campos
En tus campos
En tus campos
Morados
sábado, 6 de marzo de 2010
73.
Era el poema que quería escribir
Cuando salí de ver el documental
Sobre Nestor Perlongher
Curiosa puñalada
De metal
Neo-barroso
Y al final
La realidad
Tampoco es tan diferente
Del azar
Y te vi a vos después
Que soleabas el alba en soledad
Con tus pinturas rígidas de crayones
Llenos de crueldad
Y de alegría humana
Y nada más que contestarte
Como se le contesta a la mañana
En los veranos
En los que uno cree que no puede sudar más
Pero la alegría
Y la crueldad
Motivan pensamientos
Curiosos cuentos de la infancia
Sedados por la droga
De la sobriedad absoluta
De la sobriedad de la verdadera sobriedad
Y ya no sé si importan
La infancia o el pasado o la verdad
Hoy no lo sé
Pero no me importaron
En el momento en que salí
De ver aquél documental
Cuando salí de ver el documental
Sobre Nestor Perlongher
Curiosa puñalada
De metal
Neo-barroso
Y al final
La realidad
Tampoco es tan diferente
Del azar
Y te vi a vos después
Que soleabas el alba en soledad
Con tus pinturas rígidas de crayones
Llenos de crueldad
Y de alegría humana
Y nada más que contestarte
Como se le contesta a la mañana
En los veranos
En los que uno cree que no puede sudar más
Pero la alegría
Y la crueldad
Motivan pensamientos
Curiosos cuentos de la infancia
Sedados por la droga
De la sobriedad absoluta
De la sobriedad de la verdadera sobriedad
Y ya no sé si importan
La infancia o el pasado o la verdad
Hoy no lo sé
Pero no me importaron
En el momento en que salí
De ver aquél documental
viernes, 27 de noviembre de 2009
71.
Vasos de agua
llenos de ceniza
que nada
como pájaro gris
en la distancia
del horizonte
arrepentido
en Mar del plata
arrepentido de querer
morderte las orejas
gritarte en los oídos
para que no escuches
más que peces
para que no derritas
en ombligos de otra gente
las venas vanidosas verdes agua
de las miles de millones de miles
de burbujas japonesas
que comerán ayer
y comieron mañana
y comen hoy
el horizonte plateado
entre las mesas
de los bares oblicuos
y entonables
entre cantos de ayer
y de certezas
pasadas
llenos de ceniza
que nada
como pájaro gris
en la distancia
del horizonte
arrepentido
en Mar del plata
arrepentido de querer
morderte las orejas
gritarte en los oídos
para que no escuches
más que peces
para que no derritas
en ombligos de otra gente
las venas vanidosas verdes agua
de las miles de millones de miles
de burbujas japonesas
que comerán ayer
y comieron mañana
y comen hoy
el horizonte plateado
entre las mesas
de los bares oblicuos
y entonables
entre cantos de ayer
y de certezas
pasadas
domingo, 1 de noviembre de 2009
70.
Ungaretti
El silencio recortado
De las paredes de mi cuarto
Mármoles mojados por la angustia
Y el himno soviético
Una vez más el himno soviético
Que a las cuatro de la mañana
Te revienta los tímpanos
Con su comunismo cinematográfico
(falta un verso sobre vos)
El silencio recortado
De las paredes de mi cuarto
Mármoles mojados por la angustia
Y el himno soviético
Una vez más el himno soviético
Que a las cuatro de la mañana
Te revienta los tímpanos
Con su comunismo cinematográfico
(falta un verso sobre vos)
69.
Ted Hughes y sus tortas
De cumpleaños
Amargas como el hinojo
De la cabeza de su mujer
Explotando de calor
Dentro del horno
Y España
España era demasiado
Para los dos
Para esa niña tonta americana
Que escribía muy bien
Pero no mejor que vos
Ted
No mejor que vos
De cumpleaños
Amargas como el hinojo
De la cabeza de su mujer
Explotando de calor
Dentro del horno
Y España
España era demasiado
Para los dos
Para esa niña tonta americana
Que escribía muy bien
Pero no mejor que vos
Ted
No mejor que vos
sábado, 31 de octubre de 2009
68.
No me acuerdo tu nombre,
Porque siempre me chupaste un huevo,
Pero no sé porque
Algunos días de lluvia
Me acuerdo de vos,
Un puto gato,
Un bien mueble,
La nada misma hecha animal,
Dormías y jugabas con cintitas de colores
El día en que mi tía te trajo a casa
Yo debía tener nueve, ocho años
Y te tomé cierto cariño,
Los tres o cuatro días
Que duraste en casa,
Hasta que mi viejo te piso,
Cruel mancha de sangre en las baldosas
Del lavadero,
Sangre coagulada y barrida por las aguas
Con lavandina
Antes de que yo me levantase
Para que no te pudiese ver
Herido, no muerto,
Mi viejo te tenía en las manos
Y lloraba
Porque las cosas pequeñas inspiran ternura
Y vos sólo tenías un mes
Un mes de gato
Cuando te llevaron a la veterinaria
Y esa misma tarde
Me preguntaron que quería hacer con vos
Ya estabas perdido, casi muerto,
Y decidí que te ejecuten
Para que no sufras
Que te inyecten veneno
Y te explote el corazón
Herido por las huellas de un zapato
En la cruel redención de la muerte
Te reemplazamos con una gata
De tu misma raza siamesa
Gris, negra y blanca,
Me aburrió eternamente
Hasta que al mes
Decidí regalársela a mi abuela
En cuya casa termino por morir
A los cuatro o cinco años.
Porque siempre me chupaste un huevo,
Pero no sé porque
Algunos días de lluvia
Me acuerdo de vos,
Un puto gato,
Un bien mueble,
La nada misma hecha animal,
Dormías y jugabas con cintitas de colores
El día en que mi tía te trajo a casa
Yo debía tener nueve, ocho años
Y te tomé cierto cariño,
Los tres o cuatro días
Que duraste en casa,
Hasta que mi viejo te piso,
Cruel mancha de sangre en las baldosas
Del lavadero,
Sangre coagulada y barrida por las aguas
Con lavandina
Antes de que yo me levantase
Para que no te pudiese ver
Herido, no muerto,
Mi viejo te tenía en las manos
Y lloraba
Porque las cosas pequeñas inspiran ternura
Y vos sólo tenías un mes
Un mes de gato
Cuando te llevaron a la veterinaria
Y esa misma tarde
Me preguntaron que quería hacer con vos
Ya estabas perdido, casi muerto,
Y decidí que te ejecuten
Para que no sufras
Que te inyecten veneno
Y te explote el corazón
Herido por las huellas de un zapato
En la cruel redención de la muerte
Te reemplazamos con una gata
De tu misma raza siamesa
Gris, negra y blanca,
Me aburrió eternamente
Hasta que al mes
Decidí regalársela a mi abuela
En cuya casa termino por morir
A los cuatro o cinco años.
jueves, 29 de octubre de 2009
67.
Kaddish y los infinitos
Momentos
De necesidad camuflada
En los vientos fríos
De espinas ardiendo
La idea del espacio entre una media
Y un zapato
Cruel y vacío
Como Andy García
En el Padrino tres
Sin contenido ni contienda
Contingente catártico
Entre mieles oprimidas
Como el tercer movimiento
De Brandemburgo
O la puerta
Y la estatua de la diosa
De la victoria profanada
Entre embajadas atonales de colores
Pastel y hormigón y facturas con crema
En las panaderías llenas de abejas valientes
Y suicidas
Momentos
De necesidad camuflada
En los vientos fríos
De espinas ardiendo
La idea del espacio entre una media
Y un zapato
Cruel y vacío
Como Andy García
En el Padrino tres
Sin contenido ni contienda
Contingente catártico
Entre mieles oprimidas
Como el tercer movimiento
De Brandemburgo
O la puerta
Y la estatua de la diosa
De la victoria profanada
Entre embajadas atonales de colores
Pastel y hormigón y facturas con crema
En las panaderías llenas de abejas valientes
Y suicidas
viernes, 25 de septiembre de 2009
65. Laura
Laura, ¿Quién dijo
Que eras mejor que ella?
¿Quién te lo dijo?
¿Dónde fue?
Fue entre la espuma de las cenicientas
De papel maché
De los bancos del secundario,
Fue entre los delfines parodiados
Por los actos escolares
Con la rebeldía playmobil
de estar encerrados
Como ahora,
Laura,
Como las gaviotas en sus alas
Blancas como la nada,
O como la nariz
De Falkor.
Porque el mundo es más,
Laura,
Que la mierda que pensamos
Y sin que te des cuenta
En la rebeldía de tu adolescencia
Patética,
transcurre la vidriera
Monádica
de los acontecimientos,
Laura,
De la verdad
Que no es tuya,
Más allá de tus problemas preescolares,
De la verdad que adeuda la verdad,
De la putrefacción repugnante
De tu clase media,
Laura,
De tu idea del conocimiento,
Laura,
Podrida por dentro,
Laura,
E idiota por fuera.
Que eras mejor que ella?
¿Quién te lo dijo?
¿Dónde fue?
Fue entre la espuma de las cenicientas
De papel maché
De los bancos del secundario,
Fue entre los delfines parodiados
Por los actos escolares
Con la rebeldía playmobil
de estar encerrados
Como ahora,
Laura,
Como las gaviotas en sus alas
Blancas como la nada,
O como la nariz
De Falkor.
Porque el mundo es más,
Laura,
Que la mierda que pensamos
Y sin que te des cuenta
En la rebeldía de tu adolescencia
Patética,
transcurre la vidriera
Monádica
de los acontecimientos,
Laura,
De la verdad
Que no es tuya,
Más allá de tus problemas preescolares,
De la verdad que adeuda la verdad,
De la putrefacción repugnante
De tu clase media,
Laura,
De tu idea del conocimiento,
Laura,
Podrida por dentro,
Laura,
E idiota por fuera.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
64.
Todo se desarma
Como la conciencia adolescente
De una adolescente estúpida.
Por sentir que las cosas son injustas
Como una adolescente estúpida.
Por perderse y no saber de qué color
Es la noche
Como el pelo
De una adolescente estúpida.
Que mierda es todo
Diría una adolescente estúpida
Como yo.
Como la conciencia adolescente
De una adolescente estúpida.
Por sentir que las cosas son injustas
Como una adolescente estúpida.
Por perderse y no saber de qué color
Es la noche
Como el pelo
De una adolescente estúpida.
Que mierda es todo
Diría una adolescente estúpida
Como yo.
martes, 1 de septiembre de 2009
63.
Llegaste tarde,
Ya estoy vacío.
Un puente que cruza un puente,
Un pájaro construido por su nido.
Eso soy,
Y desde el reloj como aguja del reloj
Te miro tímido,
Un caballo herrado en la herradura
De tus pies fríos como panales fríos,
El metal que refleja las velas,
Extraviadas por miles de extravíos,
El viento que sopla en la madera
Y las estrellas, las estrellas, las estrellas.
Llegaste un poco tarde,
Diez, once, doce, trece estrellas,
Diez, once, doce, trece nidos,
Diez , once, doce, trece vientos,
Diez, once, doce, trece, catorce, quince,
Veinte putos sustantivos.
Ya estoy vacío.
Un puente que cruza un puente,
Un pájaro construido por su nido.
Eso soy,
Y desde el reloj como aguja del reloj
Te miro tímido,
Un caballo herrado en la herradura
De tus pies fríos como panales fríos,
El metal que refleja las velas,
Extraviadas por miles de extravíos,
El viento que sopla en la madera
Y las estrellas, las estrellas, las estrellas.
Llegaste un poco tarde,
Diez, once, doce, trece estrellas,
Diez, once, doce, trece nidos,
Diez , once, doce, trece vientos,
Diez, once, doce, trece, catorce, quince,
Veinte putos sustantivos.
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